Las labores de rescate se intensifican en las zonas afectadas mientras el Estado despliega recursos de emergencia y la población enfrenta riesgos de desórdenes civiles y pérdidas millonarias.
El terremoto en Colombia de magnitud 7,4 registrado el lunes 10 de agosto de 2026 dejó un balance preliminar de 132 fallecidos y 570 heridos, mientras los organismos de socorro mantienen la búsqueda de sobrevivientes y la remoción de escombros en las zonas más golpeadas del occidente y centro del país. El informe fue entregado por el presidente de la República, Abelardo de la Espriella.
El sismo causó, además, daños graves en viviendas, edificios, hospitales, escuelas, carreteras y aeropuertos, con declaración de desastre nacional y rescates aún en marcha. El Gobierno activó el Puesto de Mando Unificado (PMU) desde la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd), desplazó ministros y equipos de emergencia a las áreas impactadas y movilizó maquinaria pesada y aeronaves desde Bogotá y Antioquia.
Las principales afectaciones se concentran en departamentos del occidente y centro del país como Valle del Cauca, Caldas, Chocó y Risaralda, donde continúan las labores de búsqueda entre estructuras derrumbadas. Varios departamentos enviaron cuadrillas de rescate, mientras el Ejecutivo reforzó la respuesta en las zonas afectadas.