Volvió Soda Stereo con las canciones imbatibles de siempre, emoción y última tecnología, con un Gustavo Cerati en modo virtual.
Charly Alberti y Zeta Bosio revivieron la música del trío en el espectáculo "Ecos", en la primera de las diez funciones agotadas en el Movistar Arena. El público de distintas generaciones los recibió como si Cerati estuviera allí.
El esperado debut de Soda Stereo Ecos finalmente se hizo realidad, marcando un verdadero hito para la música latinoamericana. En una noche cargada de pura emoción y nostalgia, el Arena de Buenos Aires recibió a miles de fanáticos y a muchísimas celebridades que no quisieron perderse este éxito absoluto.
El tan ansiado estreno mundial ha sido catalogado como un rotundo éxito absoluto incluso desde mucho antes de abrir sus puertas. Con casi medio millón de entradas vendidas a lo largo y ancho de toda la región, esta imponente propuesta de vanguardia rompió con todos los moldes de la industria del entretenimiento. No se trata simplemente de un recital convencional, sino de una espectacular inmersión audiovisual que trae al presente la esencia más pura y rockera del grupo.
Los afortunados asistentes al Arena de Buenos Aires fueron testigos directos de un despliegue técnico abrumador. El meticuloso trabajo de producción logró una sincronía perfecta que emocionó hasta las lágrimas a los presentes, demostrando que las barreras temporales se superan fácilmente cuando hay arte genuino sobre el escenario.
Para hacer honor al título del show, el recital comenzó con el tema “Ecos”, en la penumbra, con la silueta de los músicos recortada. “Hola preciosuras”, decía ese Gustavo Cerati espectral, detrás de un telón semitransparente, mientras el escenario iba ganando luz y “Juego de seducción” empezaba a sonar. En cuotas, la escenografía iba quitando su ropaje. Con “Nada personal”, el telón desapareció, la visión fue más directa y las pantallas mostraban a un cantante real con lo que parecía el rostro de Cerati. “La espera terminó”, decía el fenómeno tecnológico.
Una docena de canciones quedaban por delante. “Cuando pase el temblor” “La ciudad de la furia”, “Sobredosis de TV” “Persiana Americana” y " Primavera 0″ , entre otro puñado de temas que terminaría con “De música Ligera”.
La alfombra roja del evento fue un verdadero desfile de personalidades destacadas del ámbito musical, la televisión y la cultura nacional. Nadie quiso quedarse afuera de este acontecimiento sin precedentes. Los invitados especiales posaron frente a los flashes con una mezcla de ansiedad y profundo respeto por el enorme legado de la banda, compartiendo sus grandes expectativas antes de ingresar al recinto principal.
Entre los asistentes al evento, se pudo observar a familiares directos de los músicos, reconocidos colegas de la industria y figuras públicas que crecieron vibrando con los himnos de la mítica agrupación que conformaban Gustavo Cerati con Zeta Bosio y Charly Alberti.
La decisión de realizar un espectáculo inmersivo generó muchísima curiosidad en la previa. Los famosos que desfilaron por el exclusivo sector VIP respetaron a rajatabla la consigna fundamental de la velada: entregarse por completo a la experiencia emocional, dejando los dispositivos móviles guardados en sus bolsillos para disfrutar el presente.
La colombiana regresó al país para cerrar “Las Mujeres Ya No Lloran World Tour” e hizo vibrarn a cientos de fanáticos con un setlist pensado para bailar, llorar y cantar. En la fecha inaugural hizo un homenaje a Gustavo Cerati y eligió a la orquesta estable del Teatro Colón para entonar uno de sus clásicos.