El itinerario incluye una parada clave en Wall Street y el desembarco en Chile para la asunción de José Antonio Kast.
El presidente Javier Milei partirá este viernes rumbo a los Estados Unidos, en su decimoquinto viaje desde que es jefe de Estado, en una gira que mostrará un alineamiento geopolítico absoluto con la administración de Donald Trump.
La primera parada será Miami, donde Milei participará de la cumbre “Escudo de las Américas”, un foro convocado por la Casa Blanca que busca aglutinar a doce países de la región bajo la premisa de "promover la libertad y la seguridad".
El evento tendrá lugar en un hotel en la ciudad de Doral, propiedad del mandatario estadounidense.
El objetivo es claro: estrechar la cooperación militar en un contexto donde el Pentágono observa con lupa los movimientos en las fronteras calientes del mundo.
Al otro día, junto con su comitiva se trasladará a Manhattan para el "Argentina Week" que comenzará el lunes 9 de marzo.
La actividad es un “road show” de inversiones en el que se buscará mostrar al país como destino de fondos seguros de empresarios interesados en sectores estratégicos, especialmente aquellos vinculados a la energía, la minería y la agroindustria.
Para esta parada Milei se mostrará acompañado por una decena de gobernadores que hoy lo respaldan, tienen sintonía con su rumbo político y apuestan a fortalecer el vínculo con el mandatario que ya tuvo signos positivos a nivel parlamentario que se vieron en las últimas sesiones extraordinarias.
Una vez que el jefe de Estado finalice su participación en Manhattan, tiene previsto cruzar los Andes para asistir a la asunción de José Antonio Kast como presidente de Chile. Esto será el miércoles 11 de marzo a las 12:00 del mediodía.
El evento se perfila como una cumbre de la nueva derecha regional, donde el mandatario argentino buscará ratificar su liderazgo continental frente a otros líderes que asistirán a la ceremonia en Santiago.
El recorte del gasto público fue una de las promesa de campaña principales de MIlei. Con 26 meses consecutivos de contracción, el recorte ya afecta al 18% de la Administración Pública.